Tras ocho meses de ejecución, en un terreno geográficamente complejo, el equipo de la Gerencia Operaciones Minas concretó una de las obras de ingeniería más estratégicas del último tiempo: conectó los portales Fortuna y San Guillermo con energía 100% renovable.

En línea con su propósito de transformar la mediana minería en oportunidades, desarrollo y bienestar, Compañía Minera San Gerónimo dio un paso decisivo en la modernización de sus operaciones al desplegar una línea eléctrica de seis kilómetros que abastece de energía limpia desde los portales Fortuna y San Guillermo.
La envergadura de la obra es una verdadera hazaña técnica, según explicó Gabriel Urzúa García, jefe servicios mina, “el equipo trazó un tendido eléctrico de aproximadamente seis kilómetros de longitud. Se trata de una línea de media tensión de doble circuito que nace en la subestación San Antonio y se extiende como una arteria vital para alimentar a dos puntos críticos de la operación, asegurando la energía necesaria para la vida de la mina”.
El sistema, diseñado para una potencia máxima de 2MVA, incluye la instalación de equipos de última generación (S/E unitaria (4) y Switchgears (3)) que aseguran un suministro estable para los consumos finales -en baja tensión- que se hacen al interior de la mina.
Christian Rodríguez Jorquera, supervisor eléctrico mina, añadió que “para garantizar la continuidad operacional, el proyecto contempla una solución híbrida inteligente: alimentación eléctrica de la línea de CGE para la Subestación San Antonio, más respaldo de grupos electrógenos, con capacidad de 1,5MVA”.
El proyecto, que tomó ocho meses de ejecución, no solo consideró la dificultad del terreno, sino también el largo plazo de las operaciones. José Tello Álvarez, Ingeniero de Ventilación y Servicios, aclaró que “dada la naturaleza cambiante del negocio, se analizó el LOM (Life of Mine) para definir qué sectores era prioritario electrificar, adaptando así la infraestructura a una minería subterránea que es altamente dinámica”.
Asimismo, el trazado de la línea se diseñó para minimizar el impacto ambiental, siguiendo caminos y líneas existentes para evitar abrir nuevas huellas en el cerro, esquivando sectores abruptos y protegiendo la infraestructura actual.
Con este proyecto CMSG materializa la estrategia de reemplazar combustibles fósiles por una matriz limpia. Los trabajos de ingeniería continuarán para acompañar las próximas fases de desarrollo de la mina, asegurando energía para el futuro de San Antonio.










